Llegó la hora Lunes, Junio 15, 2009
El Sur 15 junio 2009
Llegó la hora
La elección presidencial y parlamentaria, representan una oportunidad para las regiones y sus planteamientos, sin embargo para revertir la relación de dominio central, no basta con volver a desplegar el pliego de medidas y comprometer a los candidatos frente a la prensa. De una vez por todas hay que decidirse y actuar todos juntos, las gentes de regiones en pos de un país distinto. Un país que se piense y se diseñe desde las regiones, las elites centrales no lo han hecho bien y es necesario relevarlas, potenciando los liderazgos auténticamente regionales, con testimonio de vida y arraigo en los territorios.
La fuerza regional ya ha dado pruebas de coordinación transversal y éxito cuando se propone causas justas y objetivos alcanzables, la votación en el Congreso en abril del 2003, que impidió que en Santiago se instalaran casinos y la reciente instauración ciudadana del 31 de marzo como el día de las regiones celebrado por primera vez y simultáneamente en 15 regiones y 17 ciudades, son dos ejemplos.
Basta de seguir las pautas que nos mandan las cúpulas nacionales de todo orden, que nos tienen acostumbrados, como máximo, a aspirar a parches de una institucionalidad centralista que nunca dará el ancho y a desempeñar roles de subordinación o sometimiento, crudamente retratados con los intendentes designados y el escaso peso que tienen en el concierto nacional.
Hay que aprender del fenómeno Enriquez-Ominami y atreverse a provocar a los jóvenes de Chile, para que en todas las regiones se inicie un gran movimiento pro derechos e igualdad de oportunidades para todos los habitantes del territorio nacional, que culmine en una gran primaria de candidatos regionalistas a presidente. Esto nos permitirá, si las regiones se atreven, por un lado, difundir nuestra justa propuesta convocando y provocando al país entero, aprovechando los medios nacionales tan centralizados y, por otro, encantar a quienes hoy están alejados de la política ante la ausencia de banderas de lucha que los motiven.
Es hora de asumir el protagonismo que Chile reclama de los líderes regionales, basta de recoger migajas de lo que es políticamente aceptable bajo la cultura centralizada. El país puede contar con las comunidades regionales para enfrentar desafíos mayores, construyendo una nación descentralizada, justa y equitativa, donde las decisiones y recursos se administren cerca de la gente. Donde las gotas de agua lleguen a las distintas personas y realidades regionales. Las regiones a las grandes ligas, entre todos se puede.
Diego J. Benavente Millán
Secretario Ejecutivo
Los Federales